El PSOE admitió ayer que hay algo que funciona bien: el sector del vino. El diputado nacional Alejandro Alonso reconoció que las últimas campañas han salido para adelante gracias a las ventas en el extranjero. Pero también da la voz de alarma. Mientras que España consigue colocar más vino fuera de sus fronteras, el nivel de consumo interno va a la baja. «Desciende de manera brutal», comentó Alonso, «estamos ya por debajo de los 17 litros por persona y año, que es una cifra muy inferior a cualquier país de nuestro entorno, e inferior incluso a países tradicionalmente no consumidores de vino».
Castilla-La Mancha se juega mucho en el futuro de este sector, ya que tiene el mayor viñedo de Europa y es una de las industrias más importantes para la economía regional. Para conseguir que los españoles vuelvan a la costumbre de los ‘chatos’, Alonso ha redactado personalmente una propuesta que debatirá el pleno del Congreso. Uno de los puntos más novedosos es el de levantar el veto a la producción de vino sin alcohol. «Está prohibido en este momento que la palabra vino pueda utilizarse asociada a ‘sin alcohol’», se quejó Alonso. Por eso quiere que el Gobierno de España convenza a la Unión Europea y la Organización Internacional del Vino (OIV) para que levanten ese veto.
Los socialistas llevan ya unos años dando vueltas a esta iniciativa. En la campaña electoral de 2011, uno de los anuncios de Barreda fue precisamente fomentar la producción de caldos que atraigan a nuevos consumidores, como vinos de baja graduación o sin alcohol. Alonso comentó ayer que en la actualidad el vino no puede competir en ese mercado con uno de sus rivales: la cerveza.
El diputado socialista también plantea que la UE exija que se use el mosto de uva para subir la graduación del vino, en vez del azúcar. Alonso explicó que los países que tienen menos sol producen caldos con poca graduación y recurren al azúcar para subirla.
El PSOE también propondrá que se fomente la producción de zumo de uva y que se apueste por la exportación de vino embotellado en detrimento de la exportación a granel, que deja menos dinero. Alonso también exigirá al Gobierno de España que se comprometa a no subir el impuesto al vino y los productos relacionados en esta legislatura. Confía en que el PP le dé su apoyo. «Es una iniciativa en positivo», recalcó ayer en Toledo, «no tiene ninguna arista negativa».


Fuente: La Tribuna de Toledo.

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